42 corredores de autopista ilegales son detenidos por policías españoles.

42 corredores de autopista ilegales son detenidos por policías españoles.

La policía española desmanteló una enorme pista de carreras ilegales en las carreteras locales, arrestó a 42 personas y confiscó más de 40 vehículos.

La extremadamente peligrosa carrera tuvo lugar entre inocentes usuarios de la carretera en la carretera principal de Gran Canaria, la GC-1.

Los agentes intervinieron en plena carrera ilegal, detuvieron a 42 personas y están investigando a seis más por delitos contra la seguridad vial, informó la Guardia Civil española en un comunicado el pasado 24 de abril.



Cuarenta vehículos de carrera fueron incautados e incautados, y se presentaron un gran número de denuncias contra la Ley de Seguridad Vial, el Reglamento General de Vehículos y la Ley de Seguridad Ciudadana.

Se dijo que los corredores se alinearon en línea recta en medio de la carretera GC-1, con una gran multitud de espectadores viendo las carreras.

La Guardia Civil y la Policía Local de Telde han detenido a 42 personas e investigado a otras seis personas por delitos contra la seguridad vial por su participación en carreras ilegales durante la denominada operación 'TODOGASGC', ha informado la Guardia Civil.

Carreras callejeras, policía, España

En Telde, agentes de ambos cuerpos policiales descubrieron carreras ilegales en varios recorridos.

Los participantes ilegales de la carrera usaron un sistema de alerta para advertir de la presencia policial en el área y luego reanudaron las carreras cuando los oficiales se fueron.

Durante más de tres meses se diseñó un operativo policial basado en una vigilancia discreta y remota con vehículos camuflados y drones policiales para ayudar a captar imágenes que mostraran el verdadero alcance de las actividades que se desarrollaban.

Los investigadores pudieron comprobar cómo, al competir, los participantes se colocaban en paralelo frente al CG-1, ralentizaban su circulación normal y comenzaban la competición con la señal acordada: tres bocinazos.

En estas competiciones se utilizaron turismos y ciclomotores modificados mecánicamente para aumentar su potencia y velocidad.

Los corredores adelantaron a otros usuarios de la carretera simultáneamente en los lados izquierdo y derecho, lo que representa una grave amenaza para la seguridad vial, según la policía.

Un riesgo añadido a estas competiciones ilegales era la presencia de una gran multitud que, al carecer de cualquier tipo de medida de seguridad (chalecos reflectantes), se paraban en el arcén y en los carriles de unión de la GC-1 para ver la carrera, prosigue el comunicado.

También se sospechó que en estos eventos se fomentaba el consumo de drogas.

El 31 de marzo, la Guardia Civil y la Policía Local de Telde llevaron a cabo la primera fase, que incluyó un gran operativo policial en el que participaron más de 50 agentes.

La investigación continúa.

Zenger News contribuyó con este informe a Newsweek.